El Museo del Automóvil, ubicado en la vecina Comuna 10, se encargará de su restauración.

En la tarde de este miércoles 23 de marzo llegó uno de los coches subterráneos de madera a la Comuna 10. Se trata de una de las unidades belgas La Brugeoise (Las Brujas), de más de cien años, que hasta enero de 2013 eran usadas en la Línea A (Plaza de Mayo-Flores). El Museo del Automóvil (Irigoyen 2265) será el encargado de la restauración y exposición, informan en el club Luz del Porvenir.

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En realidad, el acto de traslado estaba programado para el lunes 21 de marzo, pero las condiciones climáticas obligaron a reprogramar para este miércoles, día soleado que permitió concretar la llegada de la Bruja al oeste porteño.

Los coches fueron modificados muchas veces a lo largo de los años. Originalmente, fueron concebidos para ser usados como tranvías y como subtes: entre 1915 y 1926, el tren salía a la superficie en Primera Junta y seguía viaje hasta Floresta. Por eso los vagones tenían cuatro puertas de cada lado, indican en el club citado.

Dos eran corredizas y quedaban al nivel de los andenes subterráneos. Y dos eran plegadizas y estaban en los extremos, donde había plataformas con estribos que permitían el descenso a la calle, agregan detalles al respecto.

Los 78 coches La Brugeoise dejaron de circular de manera oficial hace ya tres años, por decisión del gobierno porteño. Según la web En el Subte, una parte de la flota se almacenó en el taller Mariano Acosta del Premetro (donde permanecieron más de un año a la intemperie, apenas cubiertos con lonas de PVC, donde sufrieron roturas de cristales y se sustrajeron asientos, comandos de manejo y agarraderas), otros coches –los recarrozados por la empresa Emepa a fines de los años ’80– fueron trasladados a dependencias de la Policía Metropolitana, en el límite entre los barrios porteños de Flores y Parque Avellaneda.

La intención oficial era darlos, a través de un Convenio de Donación, a entidades relacionadas con el transporte y afines para que los atesoren y los pongan en condiciones, tal como ocurrirá con el Museo del Automóvil de Villa Real.

Juan Castro

Redactor