Los barrios están llenos de grandes obras under. Esta es una de ellas. Sólo hay que salir a buscarlas.

Un día voy a morir puede ser una obviedad o una obra de teatro (no obvia).

Es que la pieza dirigida por Maruja Bustamante, con dramaturgia  de la misma Bustamante y Lucía Panno, es una muestra notable de la vida y el amor en estos tiempos de liquidez emocional.

Eso es lo que le ocurre los personajes en escena, que superan la decena de actores: una búsqueda infructuosa de la felicidad. Es que son personajes carentes, a los que les cuesta vivir un presente que se les escapa de las manos. “Si no tenés presente te falto todo” dice uno de ellos promediando la obra.

Ya no se trata de buscar un proyecto sino, al menos, de vivir bien el hoy. Y lo que no viven los personajes lo viven, de alguna manera, los espectadores que pasan lo que dura la obra entre la reflexión y la risa.

Apoyada por música en vivo ejecutada por los propios actores, con una puesta de una vertiginosidad poco común y apoyada en actuaciones convincentes, “Un día voy a morir” es una pieza teatral necesaria en estos tiempos. Para entenderlos mejor.

Teatro Timbre 4 | Boedo 640 | Domingos 21 hs

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