La lámpara eléctrica es considerada uno de los inventos más útiles de la humanidad atribuido en 1880 a Thomas Alva Edison, el inventor más prolífico de la historia con 1093 inventos patentados.

En 2013 el gobierno municipal comenzó con el Plan de Reconversión del Alumbrado Público al Sistema LED a partir de un mega contrato con la empresa Philips holandesa (el mayor contrato de esta empresa en el mundo) por el cual la empresa proveyó hasta el año pasado 90.000 de las 125.000 luminarias públicas de la ciudad, lo que le significó un contrato por 90 millones de dólares, a razón de 1.000 dólares por cada fuente de iluminación.  La continuación del plan para cubrir el 30% restante motivó la denuncia de la Cámara Argentina del sector (CADIEEL) exigiendo transparencia a la adjudicación de la obra y un tiempo para permitir que la industria nacional pueda reconvertirse y competir con la multinacional de los Países Bajos.

El Plan prevé que en 2019 el 100% del Alumbrado Público estará reconvertido al Sistema LED con la pretensión de posicionar a la Ciudad de Buenos Aires como la primera en el mundo en esta condición. Los beneficios que esta transformación produciría son varios: Un ahorro de energía  del 50% del consumo en el Alumbrado Público, una mayor vida útil de las lámparas (el triple), un aumento de la calidad de la iluminación, una contribución ecológica por reducción del efecto invernadero y un mejor control a partir de un Sistema de Telegestión que permite monitorear los desperfectos.

Siguiendo con su característica de hacer mucha obra pública, algunas de ellas necesarias y otras innecesarias, la gestión municipal de Horacio Rodríguez Larreta ha comenzado, en la Comuna 11; trabajos para la colocación de nuevas luminarias en las calles de nuestros barrios. En las últimas semanas vemos como un pequeño ejército de trabajadores de cascos amarillos rompe las veredas y frentes de las casas en pos de la instalación de esta nueva iluminación y entonces las preguntas surgen sin esfuerzo ¿Para qué se colocan nuevas fuentes de luz en calles que en su mayoría están bien iluminadas? ¿No sería mejor utilizar este dinero para realizar alguna de las obras que realmente necesita la Comuna? Si uno de los objetivos buscados con la puesta en marcha del Plan de Reconversión al Sistema LED es la reducción del consumo de energía para que pueda mejorarse el flujo domiciliario ¿Por qué se suman nuevas fuentes de iluminación innecesarias? ¿Por qué, por un lado se pretende el ahorro de energía y por otro se aumenta el consumo, algo así como prender la calefacción y el aire acondicionado al mismo tiempo? ¿Hay algún interés empresarial ejerciendo influencias para tomar este tipo de decisiones? Y la última pregunta que nos asalta desde la oscuridad de nuestras casas ¿Qué sentido tiene colocar mas luminarias públicas en barrios que cada dos por tres se quedan sin energía eléctrica, que viven sumergidos en la negrura durante varios días del verano gracias a la desastrosa gestión de la empresa EDESUR? ¿No sería mejor que con ese dinero de los vecinos, el estado municipal se haga cargo parcial o totalmente de la distribución de la energía eléctrica en la Ciudad de Buenos Aires reemplazando a una empresa que a lo largo de toda su existencia ha demostrado ser una calamidad?

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