La ficción y el café se encuentran de nuevo: la propuesta es crear historias a partir de los bares fundamentales de la ciudad.

Un nuevo concurso literario se ha abierto en la Ciudad y esta vez con una impronta particular: la de referenciar de manera relevante a algún bar notable.

Si bien la temática del relato es libre, el bar o café porteño y el barrio en el que se ubica el café deben tener un valor preponderante en el texto. Esto es que, más allá de la historia y de los personajes, el lugar es la vedette del relato.

La convocatoria para presentar los trabajos está en curso desde el 2 de enero al 15 de Abril de 2018  y el concurso llamado “Un café, una historia”  está organizado por la Comisión de Protección y Promoción de los Cafés, Bares, Billares y Confiterías Notables de la Ciudad de Buenos Aires.

Los relatos serán evaluados por un comité integrado por miembros pertenecientes a diferentes espacios vinculados a la literatura y al patrimonio. Los ganadores obtendrán como premio la publicación en un libro donde se recopilarán los cuentos premiados y un diploma consignando el premio.

En las bases y condiciones, y a los fines de rescatar el espíritu que guía al certamen, se destaca que “la idea central de esta condición es rescatar y promover el bar/café dentro de su barrio como un ámbito social o individual en el que transcurren o se recrean las historias de la comunidad, teniendo en cuenta que en nuestra ciudad la literatura y el bar son un dúo de una rica y amplísima tradición que va desde las antiguas tertulias coloniales a los talleres literarios de hoy, convirtiendo a Buenos Aires la ciudad con más actividad literaria del mundo”

Los bares notables fueron recientemente objeto de un concurso por medio de las redes sociales. En esa instancia La Violetas fue el elegido por el voto de quienes participaron. En verdad casi todos los barrios tienen su bar notable y esa característica dota al concurso de mayor interés aún, ya que esa mixtura entre el bar, el barrio y la escritura harán que los trabajos tengan su particularidad, más allá del estilo del autor.

Para los que vivan o transiten Caballito, “El viejo buzón”, cerca de la cancha de Ferro, será una buena excusa para empezar a delinear historias y personajes. Pero cualquier barrio y cualquier bar puede ser la excusa. Nada más-y nada menos- hace falta sentarse a escribir.