Guillermo Granville fue corsario y coronel de marina. Durante las guerras por la indepencia combatió a las órdenes de Thomas Cochrane y José de San Martín en la liberación del Perú y a las órdenes de Guillermo Brown en la guerra contra el Brasil. En el marco de este conflicto, en el combate de Monte Santiago en 1827, recibió heridas que terminaron con la amputación de parte de su brazo izquierdo. Paradojas de la historia, el pasaje que lleva su nombre en el barrio de Santa Rita, también viene sufriendo desde, desde hace tiempo constantes intentos de mutilación.

Una de las características del Barrio de Santa Rita es la gran cantidad de cortadas y pasajes que recorren su superficie. Muchas de estas breves arterias y sus casas constituyen una atracción turística y fotográfica para quinceañeras y enamorados. El Granville, de 60 metros de largo por tres de ancho, es un pasaje peatonal, que está sufriendo desde hace tiempo el acoso de las empresas constructoras.

La invasión inmobiliaria empezó en 2011, cuando algunas construcciones quisieron avanzar sobre la zona donde se encuentra, por un lado, el pasaje Granville, que corta la avenida Alvarez Jonte, y por otro, el pasaje Dantas, perpendicular a Granville. Esas manzanas, consideradas atípicas por el Código Urbano y con limitaciones para la construcción en altura, tenían cierta cobertura legal, pero no la suficiente.

Ese año, dos obras, una a cada lado del pasaje Granville fueron paradas por los vecinos organizados. Una de las construcciones, que ya estaba avanzada y tenía proyectado diez pisos, terminó quedando en cuatro. A la otra, que no se había iniciado, en un gran terreno que va de la avenida Alvarez Jonte hasta el pasaje Dantas, consiguieron sacarle el registro de obra. La lucha de los vecinos sirvió como caso testigo para la ley de Protección a los Pasajes que se sancionó en 2013. Ésta establece que no se puede construir más de 9 metros de altura en todas las manzanas que tengan en uno de los lados frentistas a un pasaje. Los vecinos del Pasaje Granville, que tiene apenas 14 viviendas en su breve recorrido, festejaron la iniciativa. Creyeron que finalmente estarían protegidos de la urbanización desmesurada, pero no fue así. No contaron con que en la Ciudad de Buenos Aires la fuerza de los negocios suele ser mas fuerte que la de la propia ley.

Así fue como en 2016, se inició una nueva obra que debió limitar su altura a cuatro pisos.  Sorprendidos los vecinos vieron que la obra comenzaba a elevarse más allá de lo permitido y al consultar en la Dirección General de Registro de Obras y Catastro (Dgroc),  les explicaron que por un “error administrativo”, tanto el pasaje Granville como una parte del Dantas, habían quedado fuera de la norma.  Todo porque en el listado de arterias involucradas figuraban “borroneados” estos 2 pasos del barrio Santa Rita. ¡Increible pero cierto! Una “mano negra” los había sacado de la ley.

Indignados, los vecinos hicieron gestiones ante una serie de organismos oficiales, la propia DGROC, la legislatura, la Defensoría del Pueblo, en todos estos ámbitos lograron el reconocimiento a su justo reclamo, pero no consiguieron parar la obra que finalmente terminó por construir sus 10 pisos.

Al iniciarse el mes de marzo de este año la historia comenzó a repetirse: Sobre 3 parcelas de la Av. Alvarez Jonte, una constructora proyecta una nueva obra lindera con los fondos de las casas del pasaje y comenzó la demolición en los terrenos adyacentes.

Los vecinos volvieron a quejarse a la DGROC, donde la directora Paula Hertel quedó en estudiar la situación, por las dudas suceda lo que ya les pasó antes, que mientras ellos recorrían oficinas haciendo reclamos, la constructora terminó de construir los 10 pisos, decidieron realizar una ceremonia velatoria y entierro del Pasaje, recorriendo su extensión portando velas, vestidos de luto, cargando un féretro al que colocaron y rodearon de ofrendas florales a la vista de toda la comunidad.  En este evento no sólo se enterraba al Pasaje sino también a la descencia y a la confianza en las leyes.

Guillermo Granville luego de su mutilación recibió una Mención Honorífica por su valentía en la defensa de la patria ¿Recibirán los vecinos del barrio Santa Rita su reconocimiento por defender el patrimonio de la ciudad de la rapiña inmobiliaria?

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