La crisis económica que nos afecta se va haciendo sentir cada vez con más fuerza en los locales comerciales de todo el país, a esta se le suman los cambios que se están produciendo en los hábitos de consumo y en el panorama comercial internacional. La lluvia de inversiones prometida cae lejos de nuestras tierras y el cuentapropismo de subsistencia crece a gran velocidad.

“Para muestra basta un botón” afirma el dicho popular. Una recorrida por los locales comerciales del corazón de la Comuna 11 de la Ciudad de Buenos Aires puede pintar un panorama de lo que ocurre en todo el país. Un par de años atrás, a poco de asumir el Presidente Macri, Villa del Parque se vio sorprendida por el cierre de la sucursal que el supermercado Wallmart tenía en la calle Nogoyá y Cuenca, en el predio que alguna vez ocupó el Mercado Municipal. El retiro de la cadena internacional se produjo casi de manera silenciosa y enmascarado bajo un cartel de “Cerrado por Reformas”, que con el correr de los meses se fueron vislumbrando inexistentes: Un anticipo de la falta de intenciones del empresariado extranjero a invertir en el país. “No hay peor ciego que el que no quiere ver” dice otra frase popular y así los hechos se fueron agravando, mes a mes.

Desde principios de este año, otra cadena multinacional de supermercados, Carrefour, ha comenzado a emprender la retirada. Esta salida comenzó a tomar estado público con el conflicto sindical desatado en abril ante el achicamiento ocurrido principalmente en la enorme planta ubicada en la avenida Warnes próxima al predio la Facultad de Agronomía y Veterinaria. Allí se denunció la intención de la empresa de emprender el cierre de sus locales más grandes para centrar su negocio en la venta mayorista y por internet e intentar competir con los Super Chinos con las pequeñas sucursales. Consecuencia de esta política, a principios de julio, se produjo el cierre del importante local de la avenida Beiró y Campana y la venta del predio para la construcción de un nuevo edificio torre. El otro local de envergadura en la Comuna 11, el ubicado en Nazca y Nogoyá, también tiene los días contados, mucho más después de las pérdidas que le está ocasionando la construcción del megatúnel que pasa por debajo de las vías del Ferrocarril San Martín. Carrefour adjudica esta contracción a la brutal caída en las ventas que viene sufriendo en los últimos 3 años y que le ha generado terminar con su balance en rojo, por primera desde el fatídico 2001. Como si esto fuera poco, el Supermercado Día ubicado en la calle Nogoyá y Vilardebó, también cierra sus puertas en agosto.

Pero la crisis no sólo está a la vista con la retirada de los supermercadistas, también es notoria en los locales comerciales de la Comuna: El Shopping de Villa del Parque con un alto porcentaje de locales vacíos y constante rotación, las galerías convertidas en páramos desiertos, el cierre de locales de empresas emblemáticas como la zapatería Boating sobre Cuenca o la tradicional Sandwichería “El Colonial” en Nogoyá y Cuenca. Los dueños de este último local anuncian desde la vidriera su idea de continuar trabajando de manera particular. Una muestra de lo que ocurre en todo el país: El aumento de la economía informal y el cuentapropismo de subsistencia apostando a la venta privada o por internet como salvación ante un panorama cada día más negro.

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