Un frío invierno asola el país y la ciudad de Buenos Aires. Las rigurosas condiciones climáticas y la crisis económica imperante acrecientan la problemática social y las condiciones de vida de los indigentes en situación de calle empeoran día a día, acrecentando los riesgos de miles de personas que subsisten sin tener un lugar donde vivir.

En el año 2001, en plena crisis económica del modelo neoliberal, la cantidad de personas en situación de calle en la ciudad de Buenos Aires llegó al número trágico de 12.000. En 2014 esa misma cifra había bajado a 840, pero crisis, ajuste y Fondo Monetario Internacional mediante las cifras oficiales hablan de un aumento a 1100 personas y las Organizaciones del sector Social hablan de una cifra mucho mayor. La ONG Proyecto 7 afirma que la cantidad de seres humanos que viven en las calles de Buenos Aires llegan ya a 6300, aumentando este número en un 20% con respecto al año pasado. La ONG Médicos del Mundo hablaba en 2017 de 16.000 personas en situación de calle contabilizando a personas que viven en inquilinatos y ocupas, en una ciudad que tiene un alto porcentaje de viviendas desocupadas.

Ya no sólo en las zonas céntricas de la ciudad se puede apreciar este desastre social, la situación se ha expandido a todos los barrios de la ciudad. En la Comuna 11 vemos a diario personas que se instalan en algunas de las veredas de nuestros barrios. Un ejemplo claro de esta situación lo refleja la pareja de adultos mayores que desde los últimos días del otoño ha fijado su residencia en la esquina de Campana y Nazarre, pleno centro del barrio de Villa del Parque. Ellos como la mayoría de la gente en su situación no confían en los albergues oficiales, en los que más que cuidados se sienten maltratados y desprotegidos. Lo que de alguna manera habla de las carencias del funcionamiento del área social del Gobierno Municipal.  Juan Car, referente de Red solidaria, informa que en un trabajo realizado en los últimos meses por su organización sobre 351 personas en situación de calle en los alrededores de la Plaza de Mayo y la Catedral sólo pudieron salir de esa condición 3 personas.

A principios del mes de julio un indigente que dormía entre cartones en Chacabuco e Independencia, en el barrio de San Telmo, murió a raíz de un paro cardíaco afectado por la ola de frío imperante, esta víctima sufrida en la ciudad más rica de la Argentina se suma a varias otras ocurridas en diferentes puntos del país. La población en situación de calle se compone por desocupados, desalojados sin contención, desplazados sin viviendas en barrios marginales y villas de emergencia. Más del 75% son hombres y en su mayoría deambulan por las zonas céntrica y sur de la ciudad.

El Teléfono oficial del Programa Buenos Aires Presente (BAP) para señalar la ubicación de personas en situación de calle es el 108. El programa atiende las 24 horas y cuenta con 27 dispositivos de alojamiento, acompañamiento profesional, duchas, ropa, comida y cama, trabajan en él 700 personas. Pero es evidente que en una situación de crisis como la actual está desbordado o es ineficiente. Más allá de la eventual solidaridad de los vecinos es imprescindible y urgente mejorar las políticas sociales que lleva a cabo el gobierno municipal.

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