El subte, el colectivo y el tren registraron incrementos récord en el AMBA.

Las tarifas del transporte público en el Área Metropolitana de Buenos Aires atraviesan una de las mayores subas de las últimas décadas y el impacto ya se siente de lleno en los bolsillos de trabajadores, estudiantes y jubilados. Un informe elaborado por el Centro de Economía Política Argentina (CEPA) reveló que desde diciembre de 2023 los boletos de colectivo, tren y subte aumentaron muy por encima de la inflación acumulada, en un contexto de caída del salario real, reducción de subsidios y descenso sostenido de pasajeros en todos los medios de transporte. 

Según el estudio, mientras la inflación acumulada entre noviembre de 2023 y abril de 2026 fue del 303,5%, las tarifas del transporte crecieron hasta 17 veces. El colectivo bajo jurisdicción nacional pasó de $52,96 a $700, mientras que el boleto bonaerense escaló a $871,30, lo que representa un aumento nominal de 1.545%. El subte pasó de $80 a $1.414, con una suba de 1.668%, mientras que el tren aumentó de $33,29 a $280 y desde mayo de 2026 llegó a $330. Incluso descontando la inflación, los incrementos siguen siendo muy elevados: el subte acumuló una suba real del 337%, el colectivo bonaerense del 307% y el tren del 119%.

El informe advierte además sobre el peso creciente que tiene el transporte sobre el salario mínimo. Para un trabajador que toma dos colectivos por día durante 22 jornadas laborales mensuales, el gasto pasó de representar el 1,5% del Salario Mínimo Vital y Móvil en diciembre de 2023 al 8,6% en abril de 2026. Quienes combinan colectivo y subte ya destinan el 17,3% de sus ingresos mínimos solamente para viajar. En el caso de los usuarios que llegan desde el conurbano utilizando colectivo, tren y subte, el gasto trepó al 14,7% del salario mínimo. 

El CEPA atribuye los aumentos a dos factores principales: el incremento del precio del gasoil y la reducción de subsidios estatales. El combustible acumuló una suba del 536% entre noviembre de 2023 y abril de 2026 y representa entre el 30% y el 40% de los costos operativos de las empresas de colectivos. A eso se suma la caída real del Fondo Fiduciario del Sistema de Infraestructura del Transporte, destinado a financiar subsidios y obras ferroviarias, que sufrió un recorte real del 17,5% entre los presupuestos de 2025 y 2026.

Mientras tanto, el informe señala que la caída de pasajeros ya afecta a todos los medios de transporte. Durante 2024 el subte había sido el más golpeado, pero hacia fines de 2025 y comienzos de 2026 la disminución de usuarios se extendió también al colectivo y al tren. El colectivo cayó un 11,7% interanual, el tren un 23,6% y el total del sistema un 12,9%. El documento vincula esta baja no solo al aumento del boleto sino también al deterioro de la actividad económica y a la pérdida de puestos de trabajo formales.

En medio de este escenario de transformación del transporte público, la histórica Línea 109 vivió una jornada cargada de emoción en el playón de Liniers, en un evento que reunió a choferes, vecinos y fanáticos del mundo “bondiero”. La despedida simbólica conocida como “la última vuelta” se realizó luego de confirmarse la compra de las líneas 109 y 181 por parte del grupo Metropol, una de las principales operadoras de transporte del país.

La Línea 109 es una de las más tradicionales del AMBA y une Liniers con el microcentro porteño, atravesando numerosos barrios utilizados diariamente por vecinos de la Comuna 11. Durante años formó parte del paisaje cotidiano de Villa Devoto, Villa del Parque y Monte Castro, además de convertirse en una línea muy identificada con trabajadores y estudiantes que dependen del colectivo para movilizarse.

La llegada de Metropol marcará el inicio de una nueva etapa para el servicio. La empresa anunció una renovación total de la flota con colectivos 0 kilómetro impulsados a GNC y prometió modernizar el sistema en aproximadamente 120 días. Sin embargo, en un contexto donde viajar resulta cada vez más costoso, muchos usuarios observan con preocupación cómo el transporte público atraviesa una transformación profunda que combina aumentos históricos, caída de pasajeros y cambios empresariales en líneas emblemáticas del AMBA.