A más de cuatro años del inicio de la pandemia, el mapa comercial porteño sigue mostrando signos de retroceso. La cantidad de locales cerrados en las principales avenidas aumentó un 60% respecto a 2019. A pesar de cierta recuperación en algunos rubros, la crisis del comercio minorista aún deja huellas profundas.
A más de cuatro años del inicio de la pandemia, la fisonomía comercial de Buenos Aires todavía no termina de recuperarse. Aunque la emergencia sanitaria quedó atrás, el impacto económico y urbano sigue dejando marcas visibles. En las principales avenidas porteñas hay un 60% más de locales vacíos que en la etapa prepandémica, una cifra que evidencia que la recuperación no fue pareja y que muchos sectores aún arrastran las consecuencias de aquellos años críticos.
Los datos surgen de un relevamiento de la Cámara Argentina de Comercio (CAC), que comparó la ocupación comercial actual con los registros de febrero de 2019. Según el estudio, actualmente hay unos 440 locales cerrados —ya sea en venta o alquiler— en contraste con los 276 detectados antes del COVID. A pesar de ciertos repuntes en algunos rubros, el escenario general se mantiene frágil y fragmentado.
La información, actualizada de manera bimestral, muestra que entre julio y agosto ya se registró un nuevo aumento del 1,6% en locales vacíos, lo que equivale a seis nuevos cierres en solo dos meses. El dato refuerza la percepción de que, más allá del rebote post-pandemia, el consumo no termina de consolidarse y muchos comerciantes optan por cerrar, vender o relocalizarse.
La mayoría de los espacios desocupados están en venta, aunque también creció el número de propiedades en alquiler. En concreto, hay un 59,2% más de locales disponibles para alquilar en comparación con los meses previos a la pandemia, y un salto del 162,5% en aquellos puestos directamente en venta.
Las zonas más afectadas siguen siendo la peatonal Florida —que pasó de 13 a 71 locales cerrados—, y las avenidas Santa Fe y Pueyrredón, con un crecimiento del 108% en espacios desocupados. Otras arterias importantes como la avenida Córdoba presentan un aumento del 27% respecto al nivel prepandemia, mientras que Corrientes, aunque muestra una leve recuperación, todavía acusa recibo de la crisis.
La situación en los shoppings tampoco mejora al ritmo esperado. Según datos del INDEC, en comparación con los niveles de febrero de 2019, en agosto pasado había un 18% menos de locales abiertos en centros comerciales, lo que se traduce en 943 espacios menos en funcionamiento. Entre los rubros más golpeados aparecen los electrónicos, electrodomésticos, computación, muebles, decoración, textiles para el hogar y jugueterías, que no lograron recuperar el volumen de ventas previo.
Más allá de las cifras, lo cierto es que la postal de locales cerrados, persianas bajas y carteles de “Se alquila” sigue siendo parte del paisaje urbano de Buenos Aires en 2025. Una señal de que, para muchos, la ciudad todavía está intentando acomodarse a una nueva lógica comercial.