Se agregarán unos 730m2 de espacios verdes y se ampliarán las superficies de reunión, además de otras modificaciones.

El eje cívico es aquel que se agrupa a lo largo de Avenida de Mayo y que tiene a la Plaza de Mayo en uno de sus extremos y la Plaza del Congreso en el otro. En el contexto de las obras que buscan poner en valor ese corredor, comenzaron las obras en una de sus puntas fundamentales: la Plaza de Mayo.

El objetivo será ampliar las superficies de reunión y encuentro, además de aumentar las veredas y senderos peatonales. Como consecuencia, dos carriles peatonales a cada lado de la plaza serán ganados (uno en la Avenida Hipólito Yrigoyen y otro en la Avenida Rivadavia), lo que producirá un aumento en la superficie total del predio.

Para conseguir esos objetivos, se sumarán 730m2 de espacios verdes, de forma tal que serán un total de 7600m2 los totales. Se agregarán plantas en las calles laterales, así como también fuentes dentro de los canteros. Además, para destacar la forma y los senderos de la plaza se incorporará iluminación desde el piso.

Por otra parte, en lo que tiene que ver con la cuestión arbolea, se incorporarán nuevas palmeras como hitos columnares y se incorporarán arboles pequeños. El objetivo: dar una escala peatonal que remarque la geometría de la plaza. Además, los nuevos canteros darán sensación de descanso con bancos y cortarán el ritmo de paso, siempre acompañados por la iluminación destinada a destacar las ventajas de su planeamiento. Por último, en los extremos se colocarán árboles de gran tamaño que delimitarán de forma clara los límites de la Plaza.

Sin dudas este es un ícono de la Ciudad de Buenos Aires en particular y de la Argentina en general. Poder cuidarla es una responsabilidad de todos y poder aceptar su nueva fisonomía será un desafío que, sin dudas, posibilitará un redescubrimiento de un sitio tan emblemático y necesario para la identidad de todos.