El guitarrista argentino se lució como solista los pasados 7 y 8 de junio, acompañado por la Orquesta Juvenil Libertador San Martín bajo la dirección de Mario Benzecry. Interpretaron una de las obras más emblemáticas del repertorio guitarrístico del siglo XX: el Concierto del Sur, de Manuel M. Ponce.

El pasado sábado 7 y domingo 8 de junio, el reconocido guitarrista argentino Carlos Groisman se presentó como solista junto a la Orquesta Juvenil Libertador San Martín, bajo la dirección del Maestro Mario Benzecry, para interpretar una de las obras más representativas del repertorio guitarrístico: el Concierto del Sur, de Manuel M. Ponce.

La obra, escrita en 1941 para el legendario Andrés Segovia, fue interpretada con gran maestría, destacando por su riqueza melódica y rítmica, así como por el refinado diálogo entre la guitarra solista y la orquesta. De fuerte impronta española y con referencias estilísticas al sur de España, el concierto volvió a emocionar al público por su belleza y exigencia técnica.

“Ponce logra mimetizarse completamente con el estilo español cuando escribe para guitarra. Su conocimiento del instrumento y su sensibilidad hacia el lenguaje musical lo convierten en un compositor clave, no solo para México, sino para todo el repertorio guitarrístico”, había afirmado Groisman antes de la presentación, en la que interpretó por primera vez esta obra.

La relación del guitarrista con la Orquesta Juvenil Libertador San Martín se remonta a más de dos décadas. “Cada encuentro con la orquesta ha sido una experiencia musical maravillosa. En 2003 hicimos la primera audición en Argentina del Concierto Antillano de Ernesto Cordero, en 2017 el de Waldo de los Ríos, y ahora este de Ponce. La ductilidad del Maestro Benzecry siempre me asombra”, había señalado.

Groisman es una figura clave del ámbito guitarrístico argentino. A lo largo de su carrera ha interpretado obras fundamentales como el Concierto de Aranjuez, los conciertos de Castelnuovo-Tedesco, Celso Garrido Lecca, Martín Lavore, entre otros. Además, su rol como docente marcó una etapa significativa en su trayectoria: “El contacto con la juventud fue muy enriquecedor. Me estimuló, me mostró múltiples caminos para abordar las obras y me dio la satisfacción de ver a muchos estudiantes alcanzar un nivel profesional admirable”.

Los conciertos del 7 y 8 de junio fueron una oportunidad única para disfrutar de una obra emblemática, interpretada por un referente de la guitarra clásica junto a una de las formaciones orquestales juveniles más destacadas del país.