La propuesta gratuita invita a observar, aprender y valorar la vida silvestre que convive con la ciudad.
Por Fermín de la Serna
La Plaza Arenales, uno de los espacios verdes más queridos y emblemáticos de Villa Devoto, suma cada semana una propuesta que invita a reconectar con la naturaleza sin salir del barrio. Todos los miércoles, de 9 a 10 de la mañana, vecinos y visitantes participan de una recorrida guiada gratuita que revela la flora, la fauna y las historias que habitan este pulmón verde ubicado en las calles Nueva York y Mercedes. La actividad está coordinada por Diego Bastías, divulgador ambiental y profundo conocedor de los ecosistemas urbanos, quien conduce a los asistentes por los distintos rincones de la plaza para descubrir detalles que muchas veces pasan desapercibidos en la rutina diaria. En un entorno relajado y participativo, los vecinos se acercan con curiosidad, realizan preguntas, comparten observaciones y relatan experiencias personales sobre la vida natural que convive con el ritmo de la ciudad.
La accesibilidad de la actividad, que es completamente gratuita, es uno de los aspectos más valorados por quienes asisten. Bastías recibe a los participantes en el Monumento a Antonio Devoto, punto de encuentro desde donde comienza el recorrido. A lo largo de la caminata, explica las características de los árboles, arbustos y plantas ornamentales que conforman el paisaje de la plaza, sumando datos históricos, ambientales y curiosidades que enriquecen la mirada sobre el espacio público. Para muchos, es la primera vez que identifican especies nativas, comprenden su función dentro del ambiente urbano o descubren que ciertos ejemplares tienen más de 80 años y forman parte del patrimonio natural del barrio.
La experiencia también abre una puerta a la observación de la fauna que frecuenta la plaza. Es habitual que durante la recorrida los asistentes identifiquen horneros, zorzales, torcazas, benteveos, calandrias y distintas especies de mariposas e insectos polinizadores que cumplen un rol clave en el equilibrio del ecosistema. Algunas mañanas también se dejan ver pequeños mamíferos o comportamientos particulares de aves que sorprenden incluso a quienes caminan por Arenales todos los días sin detenerse a observar. Para los más chicos, la propuesta se transforma en una clase al aire libre, donde aprenden sobre naturaleza de manera lúdica y directa.
El valor de esta iniciativa se enmarca en un creciente interés por promover actividades que acerquen a los vecinos al entorno natural en plena Ciudad de Buenos Aires. Conocer la biodiversidad urbana tiene múltiples beneficios: aumenta la conciencia ambiental, favorece el bienestar emocional, fortalece la identidad barrial y promueve un mayor compromiso con el cuidado de espacios verdes. Además, la experiencia intergeneracional que se genera en estas caminatas permite que niños, jóvenes y adultos incorporen conocimientos de forma didáctica y compartida.
Quienes ya participaron destacan la claridad de las explicaciones, la calidez de Bastías y la posibilidad de descubrir la plaza desde una perspectiva renovada. Muchos señalan que caminar entre los árboles, reconocer especies y escuchar los sonidos del entorno transforma la manera de vivir el barrio y ayuda a “bajar un cambio” en medio de la vida cotidiana. Así, la recorrida de los miércoles se va consolidando como un ritual semanal para quienes buscan aprender, disfrutar y conectarse con la naturaleza sin alejarse de Villa Devoto.