George Manta es un artista visual y musical. Ha trabajado como diseñador e ilustrador haciendo pósters para fechas para bandas internacionales como The Dandy Warhols, Mac DeMarco, Foals, Ratatat y nacionales como Morbo y Mambo y Nairobi. Trabajó en fiestas como la Undertones y festivales como Music Wins y Lollapalooza.
Por Fermín De la Serna
¿Cómo es tu relación con el barrio en el que naciste?
La ciudad de Mar del Plata en general es una parte muy grande de mi influencia. Viví toda mi infancia y hasta hace un año que me mudé al bosque, vivía en el mismo barrio. Y fui viendo cómo fue cambiando, me acuerdo de jugar a la pelota en la calle y parar de a ratos cuando venía algún auto. Y la evolución de la ciudad hizo que prácticamente después de grande no encontrara lugar para estacionar con el auto en la puerta de mi casa. Era un barrio tranca y después se convirtió en parte del centro.

¿Cómo llega el diseño gráfico a tu vida? ¿Cuál fue tu primer afiche?
Yo salí de la secundaria e intenté estudiar arquitectura en la universidad y no me gustó nada. Pero no me gustó el entorno, el ambiente universitario. Yo toda la vida, desde que me acuerdo, en la primaria no me gustaba estudiar, en la secundaria no me gustó estudiar, nunca me gustó estudiar. Todo el sistema educativo me parecía malísimo. Así que no duré mucho en arquitectura, es más, creo que no duré más de una semana. Y después dije me voy a meter en diseño industrial y también creo que duré menos de una semana. Así que bueno terminé entrando a la escuela de artes visuales de acá de Mardel y me encanto porque hacía todo lo que a mí me gustaba de chico. A mí me encantaba pintar y entonces tenía pintura, escultura, tenía grabado, fotografía, de todo menos diseño gráfico. Como que diseño era una materia más, o directamente era una carrera aparte. Así que estudiando arte empecé a hacer un montón de amigos y todos estábamos en la misma, todos teníamos bandas y tocábamos y compartíamos fechas. Así empecé a hacer posters para bandas amigas y para mi banda. El primer póster fue para Mantarraya, así se llama mi banda.
«Lo que me atrae es trabajar para otro artista. Es muy diferente a trabajar para una marca.»
George Manta
Lograste un estilo que se reconoce en tus trabajos ¿Cómo fuiste acercándote a el?
El estilo lo fui logrando sin darme cuenta. Caí en el mismo dilema que creo que caen todos los artistas en general, de llegar a ese momento de pensar, bueno, yo quiero tener mi propio estilo y que cuando alguien vea una obra mía sepa que es mía sin ver la firma. Y todo ese proceso me iba alejando cada vez más de mi propio estilo. Y creo que en el momento que empecé a olvidarme de eso, y empezar a hacer cosas que me gustaban, confiar sin estar viendo técnicas de otros artistas, medio que ahí de repente, después de muchos años, me di cuenta que tenía eso, mi propio estilo. Es como cuando te enseñan a andar en bicicleta, que cuanto más lo pensás, más difícil es y más te caes, y cuanto menos lo pensás y te largas, de repente estás andando en bicicleta.
Trabajas muchísimo con bandas y músicos ¿Que te atrae y que te cansa?
La mayoría de todo lo que hago tiene que ver con la música. Empezar para bandas de amigos, después de bandas de Mardel, después bandas de otras ciudades y después bandas de otros países, como que eso te empieza a dar una experiencia no solo artística, sino una experiencia de negocios. Yo soy mi propio empleado, contador, community manager y todas esas cosas.
Lo que me atrae es que estoy trabajando para otro artista. Es muy diferente cuando vos trabajás para una marca que cuando trabajás para hacer un póster para una banda. Es lo que más me gusta porque es cuando más libertad hay. Pero bueno, también por otro lado lo que más me cansa. Llega un momento que te das cuenta que estás como medio en un loop creativo y te quedás en la zona de confort. Yo las veces que quise zafar de mi propio estilo y buscar cosas nuevas o experimentar, muchas veces me salía mal. Me decían, che, loco, no, pará, ¿qué me mandás? ¿Qué me estás mandando? Yo quiero un George Manta.
Es como cuando vos vas a ver una peli, no sé, de Wes Anderson, querés ir, sentarte ahí y ver la peli de Wes Anderson. Sería muy loco que te sientes y de repente el chabón te sale con cualquiera.
¿Hacia dónde crees que apunta el mapa del diseño gráfico con toda la nueva tecnología y la inteligencia artificial?
Me acuerdo que hace unos años, creo que una de las primeras cosas con la que empezamos todos los diseñadores medio como a coquetear fue el tema de los filtros de Instagram, me pareció divertido, hice un par de filtros, pero después quedaron ahí. Y después con la realidad virtual, con los cascos vos podías meterte y crear obras, también lo probé, no me gustó mucho.
Por lo general todas las imágenes que veo hechas con inteligencia artificial es como que te re das cuenta que están hechas con inteligencia artificial, no me gusta, hay gente que lo hace muy bien y es muy pro en eso. A mí no me preocupa ni me interesa mucho, lo veo como una herramienta más que a algunos les puede servir. Prefiero sentar el orto y seguir teniendo esos problemas de espalda y la mano con tendinitis, a tener que estar escribiéndole a una inteligencia artificial que me resuelva problemas.
¿Hacia dónde apuntas vos con tus nuevos proyectos?
Llegué a un pico de estrés, por no decirle que no a nada, y terminar con miles de laburos a la vez, y sobrepasado. Eso también fue parte de una experiencia y un aprendizaje y algo que me imagino que todos pasan en algún momento, y a partir de ahí empecé a seleccionar más los laburos. Aparte de servirme a mí en mi vida personal, me sirvió para empezar a agarrar laburos mejores o que a mí me divertían más o me interesaban.
Y por otro lado sigo con el plan original que tuve en el momento que decidí tratar de lograr que todos los laburos que hacía quedaran impresos en papel. En un momento que empecé a hacer muchos laburos me di cuenta que se usaban para comunicar una fecha, un evento o lo que sea y que después terminaban siendo desechables. Eran pixeles que desaparecían y eso como que me empezó a comer el coco. Y me empecé a interesar en el mundo de la serigrafía. Quería lograr que el diseño que yo hiciera no solo fuera un diseño gráfico tradicional de comunicación sino que cada pieza que hiciera fuera una obra de arte. Entonces al poder imprimirla pasa a tener otro significado y otro valor.