Desde hace más de una década, el Festival Folklore y Arte Popular por la Identidad reúne música, danza y militancia por los derechos humanos. Un encuentro donde el arte se vuelve memoria y resistencia.
Nota hecha en base a la gacetilla de prensa de Gabriela Rocha del Departamento de Folklore Universidad Nacional de las Artes
El Festival Folklore y Arte Popular por la Identidad, conocido por su nombre corto —FAPI—, se ha convertido en uno de los espacios culturales más significativos impulsados por el Departamento de Folklore de la Universidad Nacional de las Artes. En articulación con Abuelas de Plaza de Mayo, Madres de Plaza de Mayo Línea Fundadora y la Asociación de Familiares y Compañeres de los 12 de la Santa Cruz, este festival celebra año a año el poder del arte como herramienta de memoria y construcción colectiva.
Desde su primera edición, el FAPI sostiene una propuesta que combina la potencia del folklore, la danza, la música popular y las expresiones comunitarias, en una jornada abierta y gratuita donde confluyen artistas, estudiantes, docentes, organismos de derechos humanos y público en general.
El encuentro fue reconocido por la Legislatura porteña como evento de Interés Cultural, en reconocimiento al compromiso sostenido de la comunidad universitaria y de las organizaciones de derechos humanos que lo acompañan. A lo largo de sus ediciones, el festival supo construir un espacio donde tradición y memoria dialogan con las nuevas generaciones.
En su programación se destacan las actuaciones de los elencos del Departamento de Folklore, el Ballet Folklórico y la Compañía de Tango de la UNA, junto con creaciones colectivas de danza, música en vivo y propuestas contemporáneas que amplían la mirada sobre la identidad y el territorio. También es habitual que se realicen reconocimientos a referentes del arte y la comunicación comprometidos con la memoria y los derechos humanos.
Además del escenario principal, el FAPI ofrece una feria de artesanes, espacios para las infancias, serigrafía en vivo, pista de baile y actividades que invitan a participar activamente, reforzando el espíritu inclusivo y popular del encuentro.
En tiempos en los que el negacionismo gana terreno y se intentan desmantelar políticas de memoria, verdad y justicia, el FAPI se reafirma como una trinchera cultural y afectiva. Allí donde la represión, el endeudamiento y el desfinanciamiento buscan desarticular los lazos comunitarios, el festival responde con arte, memoria y organización.
FAPI es memoria.
FAPI es resistencia.
FAPI es identidad.
FAPI es un abrazo colectivo que sigue tejiendo memoria activa.