En enero los supermercados vendieron hasta un 17% menos

El consumo en supermercados y autoservicios sufrió un fuerte retroceso en enero de este año, con una caída promedio del 10,6% en comparación con el mismo mes de 2024, según un informe de la consultora especializada Scentia. La baja en las ventas fue más pronunciada en los autoservicios independientes, que registraron una merma del 13,5% interanual, afectando principalmente a los pequeños y medianos comercios de barrio.

La situación se sintió con mayor intensidad en el Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA), donde los autoservicios de proximidad vieron desplomarse sus ventas en un 17,1%. En tanto, las grandes cadenas de supermercados registraron una caída más moderada, del 7,2% en todo el país, con diferencias marcadas entre las regiones: mientras que las sucursales del AMBA redujeron sus ventas en un 8,4%, las del interior del país tuvieron una baja del 6,3%.

El derrumbe del consumo generó preocupación entre comerciantes y economistas, ya que se dio a pesar de la desaceleración de la inflación. La comparación se hace sobre un enero 2024 que ya había sido complejo, debido al impacto de la megadevaluación de diciembre, que golpeó los ingresos familiares y frenó el consumo. En ese contexto, las ventas de algunos sectores habían llegado a caer hasta un 40%, lo que hacía suponer que este año el panorama podría mostrar una leve recuperación. Sin embargo, la tendencia a la baja se mantuvo firme.

Según Scentia, los consumidores siguen sintiendo el impacto de aumentos en rubros clave como servicios públicos y privados, alquileres, medicina prepaga y combustibles. Este escenario de ajuste generalizado está llevando a las familias a recortar gastos en bienes de consumo masivo, afectando a todos los segmentos del comercio minorista.

En cuanto a los productos más golpeados por la caída del consumo, el informe señala que en las grandes cadenas de supermercados las bebidas con alcohol fueron las más afectadas, con una baja del 21% respecto a enero del año pasado. Le siguieron las bebidas sin alcohol, con un descenso del 14,4%.

En los autoservicios barriales, el rubro más perjudicado fue el de productos impulsivos, aquellos que los clientes suelen comprar sin planificación previa, cuya caída alcanzó el 19,5%. Comerciantes de la Comuna 11 coinciden en que los clientes priorizan cada vez más las compras esenciales y buscan opciones más económicas para cubrir sus necesidades básicas.

El ajuste en el consumo también se refleja en la alimentación diaria. Un indicador clave es la venta de carne, que en enero registró una baja del 8,1% interanual, según la Cámara de la Industria y Comercio de Carnes de la Argentina (Ciccra). Se trata del consumo más bajo de los últimos 30 años, una señal clara del deterioro del poder adquisitivo de los hogares.

Los comerciantes barriales de la Comuna 11 observan con preocupación esta tendencia y buscan estrategias para sostener sus ventas. Desde promociones hasta ventas por redes sociales, intentan adaptarse a un escenario económico complejo que, por ahora, no da señales de mejoría.